Síndrome de muerte infantil súbita
(SMIS)


Lo
más probable es que el SMIS sea el resultado de una combinación de factores. Es
posible que algún defecto biológico subyacente haga que ciertos lactantes sean
vulnerables durante un periodo crítico a ciertas experiencias contribuyentes o
disparadoras, tales como la exposición prenatal al tabaco, un factor de riesgo
identificado. El defecto
subyacente puede ser una demora en la maduración de las redes neurales
responsables de activación durante el sueño en la presencia de condiciones
amenazantes para la vida una alteración en el mecanismo cerebral que regula la respiración o algún factor genético (Opdal y Rognum, 2004).
Existen
al menos seis mutaciones genéticas que afectan al corazón y que se relacionan
con casos de SMIS (Ackerman et al., 2001; Cronk et al., 2006; Tester et al.,
2006). Casi 10% de las víctimas presentan mutaciones o variaciones genéticas
asociadas con arritmias (ritmos cardiacos irregulares), según una encuesta de
201 muertes por SMIS en una sola cohorte en Noruega. Una variación genética que aparece en uno de cada nueve
afroestadounidenses puede ayudar a explicar la mayor incidencia de SMIS entre
bebés negros. Una pista
importante surgió después del descubrimiento de defectos en el tallo cerebral,
el cual regula la respiración, el latido del corazón, la temperatura corporal y
la alerta. Se realizaron autopsias a 31 bebés SMIS y a 10 bebés que murieron
por otras causas. Encontraron que los 31 bebés SMIS (pero ninguno de los demás
bebés) presentaban defectos en la capacidad de su cerebro para utilizar la
serotonina . Existe la posibilidad de que estos defectos
impidan que los bebés con SMIS que estén dormidos boca abajo o de lado se
despierten o volteen sus cabezas al respirar el aire contaminado con dióxido de
carbono atrapado en sus cobijas .
Incluso en el caso de bebés normales, dormir boca abajo inhibe el reflejo de
deglución, una protección natural contra el atragantamiento.
Las
investigaciones apoyan grandemente la relación entre el SMIS y dormir boca
abajo. Las tasas de SMIS disminuyeron 53% en Estados Unidos entre 1992 y 2001 y hasta 70% en algunos
otros países después de dar las recomendaciones de colocar a bebés sanos sobre
sus espaldas al momento de dormir.

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la cama con la madre es una práctica común en algunas culturas; su posible
papel en la prevención o promoción del SMIS ha sido polémica.
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